Todo eso ya lo sé, no abras la boca.
No ibas a abrirla, ¿verdad?
El cordón umbilical, la placenta que nos comimos, las viejas verdades, las nuevas.
"Nos une la miseria"
De todo lo convencional me quedo con esto, un compromiso sin palabras, una claridad maldita y lo que desconozco, lo de fuera y lo dentro.
Lo tuyo y lo mío.
Ya estás otra vez, con tu sonrisa de medio lado, haciendo eso.
Me sacudo las (malas) pulgas a tu lado,
somos perros, cada día más,
enseñando los dientes, queriéndonos a mordiscos.
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