Hoy el viento me había vuelto un poco loca,
quería abrir heridas.
Heridas como flores con mi sonrisa afilada,
estilete humano.
Luego...
Es una pena,
se perdió mi oportunidad.
He tenido que ladrarlo al aire,
frío.
Y olvídate de la sangre que baja por mis muslos,
savia de raíz arrancada.
No hagas caso, no mires,
si tus ojos te ofenden...
Sé de lo que hablo.
Valeriana, y
cama, y
un día menos para el estallido.
martes, 9 de diciembre de 2014
Levante y Tramuntana
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario